28 Oct Doña Macarena, la mujer detrás del restaurante Irma Ester: una historia de amor, familia y sabores del mar en Chungungo
Doña Macarena, la mujer detrás del restaurante Irma Ester: una historia de amor, familia y sabores del mar en Chungungo
Oriunda de la zona, estudió gastronomía, vivió ocho años en España y regresó a Chile para cuidar el negocio familiar. Hoy, al frente del restaurante Irma Ester, mantiene vivo el legado de su madre y una conexión con los sabores de la costa que nunca dejó atrás.
En plena calle principal de Chungungo se encuentra el restaurante Irma Ester, un espacio que lleva consigo una historia familiar y el recuerdo de una mujer importante en la vida de su actual dueña, doña Macarena.
“Comenzó con mi mamá en los años 90, el nombre es por mi abuela, yo lo tomé el 2013”, comenta Macarena quien, a través del nombre del local, homenajea a sus ancestros cuyas memorias siguen presentes en este negocio que hoy forma parte de la oferta gastronómica de la localidad.
La historia de Macarena, sin embargo, no siempre estuvo ligada a las costas de Chungungo. De profesión gastronómica, tuvo la oportunidad de viajar becada a España, experiencia que cambió el rumbo de su vida, allí encontró el amor y permaneció durante ocho años, construyendo una etapa que la llevó a conocer otra cultura y a vivir lejos de su tierra.
Pero el destino tenía preparado un regreso. Macarena volvió a Chile para hacerse cargo del negocio de su madre, una decisión que inicialmente estuvo marcada por el compromiso familiar y que significó el comienzo de una nueva etapa.
Irma Ester “significa todo para mí. Yo trabajé siempre en restaurantes para otras personas, en cambio, cuando es para uno, es distinto, es mucho mejor. Muchos de los clientes son de la época de mi mamá y siguen volviendo”, comenta Macarena, destacando el cariño de quienes, con los años, han mantenido la costumbre de regresar al restaurante.
Entre los motivos que la hicieron reencontrarse con su lugar de origen también estaban aquellos sabores imposibles de reemplazar. Porque, aunque España fue parte importante de su historia, había algo que no era lo mismo al otro lado del mundo: Los mariscos y esa relación tan propia de la vida junto al mar.
“España me trato bien, pero echaba mucho de menos los mariscos de acá, uno echa de menos sus cosas”, afirma.
Hoy, desde el restaurante Irma Ester, Macarena continúa desarrollando su oficio en un entorno que reúne su formación profesional, sus raíces y el valor de la familia. Su historia refleja también la de quienes encuentran en los pequeños negocios una forma de mantener vivas las tradiciones, compartir sabores y aportar a la identidad de un territorio.
Más que un lugar donde disfrutar de la gastronomía, Irma Ester representa una historia de regreso, de vínculos que permanecen a pesar de la distancia y de un homenaje familiar que sigue presente en cada jornada.
Porque a veces volver a casa no significa regresar al mismo lugar de antes, sino descubrir que todavía hay razones para quedarse.